miércoles, 18 de marzo de 2026

EL PESO DE LA ARMADURA

Se colocó una armadura para que no le hirieran.

La llevaba a todos los lugares.
Era pesada. Apenas podía caminar, ni expresar lo que realmente sentía.

Nadie podía oírle, nadie podía verle de verdad, porque nunca se dejaba ver.

La llevaba incluso ante quienes jamás le habrían herido.

Y así continuó su vida:
sin que nadie le dañara…
excepto él mismo.

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